viernes, 17 de julio de 2015

CUANDO TODOS LOS DÍAS PARECEN IGUALES


¿No les ha pasado alguna vez que la rutina les hace sentir que todos los días parecen iguales? que el tiempo pasa pero los días parecen repetirse una y otra vez. En alguna oportunidad le compartí a mi esposo que me sentía como este personaje de la mitología griega llamado Sísifo, el cual tenía que empujar una gran roca hasta la cima de una montaña y cuando estaba a punto de llegar, la roca volvía a rodar hacia abajo y entonces él tenía que volver a empujarla hacia la cima una y otra vez sin fin; bueno a veces me he sentido así, como si cada día tuviera que empujar una gran roca para, al día siguiente, volver a empezar igual. Me puse un poco filosófica jaja...Pero la verdad es que algunas veces me he sentido así, como mamá a tiempo completo básicamente mi día se compone de realizar las tareas propias de la casa y atender a mi familia, lo cual realizo con mucho amor hacia ellos, pero puede volverse muy rutinario y monótono.

miércoles, 27 de mayo de 2015

DISFRUTA HOY, MAMÁ


“Quisiera que mi hijo ya crezca para hacer más cosas con él” o “que crezca para que ya deje los pañales o la teta”, cuántas veces escuchamos o decimos estas cosas, y no sé a qué se debe, pero algunas veces tenemos ese deseo de que el tiempo pase rápido, que ya pasen los terribles 2 y luego los terribles 3, que ya caminen, que ya hablen. A veces queremos que crezcan y otras que no crezcan, en fin, ¿quién nos entiende? Recuerdo que cuando Ana Paula era bebita en algún momento lo pensé, veía a otros padres con sus hijos más grandes jugando en el parque, mamis con sus hijas comiendo helado y entonces me encontré a mi misma soñando con el día en que ella haga lo mismo, que corra por la casa o que hable y conversemos (sin imaginarme que eso es lo que hace ahora incansablemente tooodo el día). Es muy común ese deseo, y no es que sea algo malo, pero me di cuenta que al desear o pensar así, no estaba poniendo atención al momento, ni disfrutando esa etapa en particular de la vida de mi hija, es decir, me la estaba perdiendo, la vivía pero no la disfrutaba, no la saboreaba con todos sus altos y sus bajos, pues cada etapa tiene sus matices y cada fase es única, ésta pasa rápido y no vuelve a repetirse, todas las etapas llegan a su fin. Una vez leí esta frase, que cambió mi percepción y siempre vuelvo a ella para no olvidarme de esto: 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

10 COSAS QUE APRENDO DE MI HIJA


Los padres siempre les enseñamos cosas nuevas a nuestros hijos, es parte de ser padres, asumimos la responsabilidad de guiarles, educarles y formarles para que ellos crezcan y se desarrollen como personas plenas y así es como debe ser. Como mamá que soy también persigo esta meta, sin embargo, desde el día en que me convertí en madre no he dejado de aprender también de la mano de mi hija, y no me refiero al cuidado infantil que por supuesto he aprendido mucho sino a redescubrir la vida, el amor y a mi misma con cada circunstancia, en cada detalle diario, en lo bueno y en lo malo (o lo que parece malo).



Mi hija me esta dando un curso intensivo sobre lo que es el amor y disfrutar de la vida con esa inocencia suya y esa capacidad de asombro que posee frente a las cosas que parecen tan “comunes” y que muchas veces paso por alto o simplemente no presto atención por cosas propias de la rutina.

Linkwithin


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...