
Empezaron los spots publicitarios por navidad en el canal de dibujitos preferido de Ana Paula, un bombardeo de juguetes de todo tipo, publicidades que nos muestran niños felices y claro qué niño no lo estaría con un juguete nuevo o con dos o tres...Este año puedo decir que es el primero en el que ella tiene la iniciativa de pedir, antes ella sólo recibía feliz y jugaba, ahora ya no, mira y aunque no exige, ni es insistente (bueno, todavía no), ella me dice: mamá, ese juguete me gusta, yo quiero. Y a qué padre no le pasa que va con el hijo al supermercado o al mercadito del barrio y ya está pidiendo algo, o más de una cosa y en algunos casos con pataleta incluida. También sucede que los niños tienen la inclinación de desear el juguete que tienen sus amiguitos y aunque antes ya lo habían visto, no les llamó la atención, hasta que vieron que otro lo tenía, pero ¿saben qué? esto no sólo le pasa a los niños, le pasa a casi todo el mundo, cada vez hay más gente comprando compulsivamente, tenemos hiperconsumismo, "lo quiero y lo quiero ahora", ¿les suena familiar?, honestamente me puedo declarar culpable, esta es una tendencia del ser humano, pensamos materialmente, gobernados por el mercado, por este modelo y estilo de vida de adquirir lo que deseas y no lo que necesitas.
Mi hija es una niña tierna, alegre e inteligente, pero cuando se le mete algo en la cabeza no hay quien la domine, es contra el tren como dice su papá, terca reterca, tiene un carácter muy fuerte, desde bebita ha sido así, las veces que se ha portado mal lo hemos tratado de manejar dependiendo de la gravedad. Pero hace un tiempo Ana Paula comenzó a portarse mal, a golpear, a no querer cambiarse la ropa, no lavarse, o comer, responder mal, no quería hacer caso en nada y si le decíamos algo hacía unas tremendas pataletas.