A casi todas nos pasa!, nos convertimos en mamás por primera vez, “primerizas,” y entramos en un mundo desconocido para nosotras, nos sumergimos en esta aventura con ilusión y con dudas, felices y llenas de miedos, porque ninguna nace sabiendo ni tiene la fórmula perfecta para este oficio de ser madre, porque por más información, consejos y opiniones que recibamos, no sabemos más de lo que vamos aprendiendo en el camino, y eso quiere decir, que en ocasiones meteremos la pata, en especial en el primer año, porque ninguna mamá es perfecta. Estas novatadas de mamá primeriza yo las he cometido, algunas han quedado como anécdotas, otras como lecciones y doy gracias a Dios que ninguna ha llegado a mayores pero en el momento te asustan y mucho! Les comparto estas 5 novatadas de mi primer año como mamá, con la moraleja aprendida en cada una de ellas y ojalá les sea de ayuda para que puedan evitarlas, o por qué no? para que ustedes también compartan sus propias metidas de pata con sus bebés y no sentirme sola en estos UPS! maternales, que de hecho NO volveré a cometer si tengo otro bebé (aunque de seguro cometeré otros):
jueves, 4 de junio de 2015
miércoles, 28 de enero de 2015
POR MI CULPA, POR MI GRAN CULPA
Soy culpable, soy culpable de sentirme culpable, hago un mea culpa, sin embargo no siento culpa de este sentimiento de culpa, no, no me enrede con mis palabras y es que este tema ha estado dando vueltas en mi cabeza y yo siempre, la introspectiva, quiero entender de que se trata todo esto. Me doy cuenta que en ocasiones lo he sentido, lo sentí cuando ya no tenía leche y empecé a darle fórmula a mi hija, cuando perdí la paciencia con sus rabietas o cuando no tengo ganas o tiempo para jugar con ella, etc, ya saben; sentir que no cubres las expectativas de una buena madre, ese sentimiento de incapacidad, de haber fallado, no importa si eres mamá trabajadora o que se queda en casa, lo sentirás, tarde o temprano pero ¿sabes qué? es normal. Esta vendrá de afuera o de uno mismo y te sentará en el banquillo de los acusados, pero en nuestra defensa ¿qué puedo decir? la culpa no es tan mala saben, esta es un indicativo de algo, que tus hijos te importan , que los amas tanto que quieres lo mejor para ellos y tú quieres ser eso, la mejor y allí es donde la realidad nos tira al piso, porque te das cuenta que eso es imposible, no somos perfectas y entonces, la culpa aparece producto de la frustración, porque no somos como quisiéramos o como deberíamos o como dicen que tenemos que ser.
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