Me arrepiento de no haber disfrutado ese momento cara a cara con mi hija por querer capturar el “momento” en video con mi celular, ¿algo irónico no? por capturar un evento especial de la vida de mi hija me perdí de disfrutar el instante, de vivirlo y compartirlo con ella. Me pasó hace poco en la celebración por el Día de la Madre del nido de Ana Paula, como yo no sabía cómo iba a reaccionar ella si me veía en el momento de su presentación, traté de pasar desapercibida, no quería que suceda lo de actuaciones anteriores, que por verme le dé roche, que le dé vergüenza y al final no baile ni nada, no quería que pase eso, pero cuando su salón salió a bailar no me di cuenta que mi hijita sí quería verme, que me buscaba con la mirada y con una sonrisa de oreja a oreja, eso sí lo tengo en foto y grabado en video, pero yo no me di cuenta, ¿porqué? porque mientras ella me buscaba sonriente yo estaba prácticamente oculta detrás de mi celular, me veía pero no veía mi rostro y tampoco una respuesta de mi parte a su alegría. Yo estaba allí pero de alguna forma no estaba, mi obsesión por grabar cada momento evitó que preste atención, que responda adecuadamente a su emoción, fue sólo un instante, una sonrisa, una sensación perdida.
sábado, 23 de mayo de 2015
miércoles, 13 de agosto de 2014
MI HIJA YA NO ES BEBÉ
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