Y yo de nuevo por aquí, he estado desconectada del mundo exterior con una tremenda gripe del mal que para remate se la contagie a mi hija que ya empezaba a sentirse mejor de su alergia, después de semanas de haber estado malita, con el estomago un poco suelto y además con conjuntivitis bacteriana, osea de remalas, y bueno tuvimos que empezar de cero con su tratamiento; es que esto de la maternidad es una maravilla hasta que caes en cuenta que los niños se enferman, que no te hacen caso y que no quieren comer y es que esto no es un comercial de televisión, esto es cosa seria, si pues, la infancia dura sólo un instante pero las fiebres nocturnas parecen eternas y las crisis alérgicas cosa de todos las semanas.
