Esta historia de terror, por así decirlo, no es ficticia, nos pasó con nuestra hija y la idea es que esta experiencia ayude a otros padres para que no les pase lo que a nosotros. No me malentiendan con lo de “terror”, no quiero asustar a nadie, ni tampoco quiero decir que lo mismo les pase a ustedes, de repente exagero un poco con el término, pero lo que aquí les voy a contar fue una de las peores cosas que he pasado con Ana Paula y no se lo deseo a nadie y si hubiera sabido lo que ahora sé, antes de empezar el proceso, de repente todo hubiera sido menos traumático, especialmente para ella. Esto nos sucedió el año pasado que decidimos por fin quitarle el pañal a mi hija, aprovechando la época de verano; nos demoramos un poco en hacerlo porque el año anterior a ese no funcionó, y aunque ella ya tenía 2 años, me pareció que todavía no estaba preparada, ya que luego de algunos días no lograba ningún avance y lo único que conseguía eran charcos de pipí por todo la casa, así que lo postergamos, yo que no soy mucho de dejarme llevar por la presión o las comparaciones con otros niños, no me hice problema, en ese aspecto siempre he pensado lo mismo: que mi hija se desarrolle a su tiempo y si hay algo que no lo hace ahora, en su momento lo hará y hasta el día de hoy siempre ha sido así.
jueves, 26 de febrero de 2015
miércoles, 18 de febrero de 2015
¿MI HIJ@ SABE QUE L@ AMO?
Que tus hijos te digan: Mami te quiero mucho, esas son las palabras más bellas para los oídos de una madre, nos derretimos con cada expresión de amor de nuestros hijos, besitos de buenas noches, abrazos, tarjetas y dibujos hechos por ellos mismos que guardamos religiosamente en algún lado y esa constante necesidad de tenernos cerca, de sentirse amados por nosotros, expresado por medio del llanto cuando son bebés, o llamándonos para jugar con ellos ya de más grandes o cuando buscan nuestra aprobación frente a cada cosa nueva que logran hacer o aprender. Desde que soy madre nunca me he sentido tan importante en la vida de alguien como en la de mi hija, de una forma que hasta me asusta, ¿Podré hacerlo bien?, ¿Cómo podré transmitirle amor? ¿Cómo haré para que se sepa amada y especial? Parece algo sencillo, o ¿yo lo pienso demasiado?, no lo sé, después de todo, el amor de una madre por sus hijos, se supone, debe ser algo natural, que fluya, y claro que amamos a nuestros hijos, pero... habrán momentos en que no nos sentiremos muy amorosas, ¿verdad? que mamá o papá no ha tenido esos momentos, por muchas razones propias de la vida de padres y por la rutina y entonces, asumimos que ellos lo entienden, que ellos saben que los amamos, si todo lo que hacemos es por ellos.
martes, 10 de febrero de 2015
MÁS QUE UNA PRINCESITA
Tengo una preciosa hija a la cual a veces le digo “mi princesita”, la princesa de mi castillo, tengo otros apelativos cariñosos que uso con ella, pero este en particular me parece de lo más tierno y femenino, sin embargo tiene una especie de estigma y se que muchas feministas alzarían su voz por considerarlo sexista tal vez, no es mi intención y aunque se le digo de cariño, a mi hija no la afecta ni la coacciona, ni es lo que busco, simplemente no tiene la inclinación, ella prefiere ser una pirata y buscar tesoros, o ser una superhéroe, o construir torres con bloques y legos, o jugar a la doctora y de vez en cuando a la cocinita de tanto ver Junior Master Chef. Ella es femenina, es algo innato en las niñas, pero también es muchas cosas más y eso es algo que quiero que lo sepa bien. Ella tiene 4 años y está descubriendo el mundo y así misma y es mi misión como madre acompañarla e impulsarla en ese proceso, sin encasillarla, libre de estereotipos y de desventajas por ser mujer y eso empieza por casa, en la infancia. Tanto el machismo y el feminismo son el resultado de la crianza inculcada en los hogares de los que hoy son adultos, donde se hacen diferencias injustas entre hijos e hijas, esto se refleja en toda la sociedad, sociedad en la que estamos criando a nuestros hijos.
miércoles, 4 de febrero de 2015
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA
miércoles, 28 de enero de 2015
POR MI CULPA, POR MI GRAN CULPA
Soy culpable, soy culpable de sentirme culpable, hago un mea culpa, sin embargo no siento culpa de este sentimiento de culpa, no, no me enrede con mis palabras y es que este tema ha estado dando vueltas en mi cabeza y yo siempre, la introspectiva, quiero entender de que se trata todo esto. Me doy cuenta que en ocasiones lo he sentido, lo sentí cuando ya no tenía leche y empecé a darle fórmula a mi hija, cuando perdí la paciencia con sus rabietas o cuando no tengo ganas o tiempo para jugar con ella, etc, ya saben; sentir que no cubres las expectativas de una buena madre, ese sentimiento de incapacidad, de haber fallado, no importa si eres mamá trabajadora o que se queda en casa, lo sentirás, tarde o temprano pero ¿sabes qué? es normal. Esta vendrá de afuera o de uno mismo y te sentará en el banquillo de los acusados, pero en nuestra defensa ¿qué puedo decir? la culpa no es tan mala saben, esta es un indicativo de algo, que tus hijos te importan , que los amas tanto que quieres lo mejor para ellos y tú quieres ser eso, la mejor y allí es donde la realidad nos tira al piso, porque te das cuenta que eso es imposible, no somos perfectas y entonces, la culpa aparece producto de la frustración, porque no somos como quisiéramos o como deberíamos o como dicen que tenemos que ser.
miércoles, 21 de enero de 2015
MAMÁ EN MODO ZOMBIE
Tengo mis días, días buenos, muy productivos en los que me siento con full energía pero, nosé ustedes, desde que soy mamá también tengo mis días en los que simplemente no me dan ganas de hacer nadaaa, en el sentido exacto de la palabra NADA; quedarme en cama y dormir más, no cocinar, ni limpiar, ni siquiera jugar con mi hija, sin cosas que hacer, en verdad, son días en los que sólo quisiera que me traigan el desayuno a la cama, pedir delivery, dormir, no mover ni un dedo, pero no puedooo, simplemente tengo que hacerlo, soy MAMÁ, amo a mi hija, pero eso no impide que lleguen esos días en los que me convertiré en una mamá en modo zombi, a lo “walking dead”, (bueno no tan creepy) y sin lo apocalíptico y no se preocupen que no dura mucho, es reversible. Me empecé a dar cuenta que estaba en modo zombie no hace mucho, pero pensándolo bien esto ya venía de tiempo atrás, y no me había dado cuenta hasta que mi esposo me lo hizo notar, me hizo reír y es que es verdad, bueno a veces las cosas que nos trae la maternidad y que nos superan hay que tomarlas con humor, no esta mal reírse de uno mismo de vez en cuando, hasta es bueno para nuestra salud mental, porque no me van a negar que a veces nos ponemos medias locas, medias zombies...
martes, 13 de enero de 2015
PONTE EN LOS ZAPATOS DE TU HIJ@
martes, 6 de enero de 2015
ESE BRILLO EN TUS OJITOS
Ese brillo en tus ojitos, ese brillito que tienen los niños, llenos de vida, llenos de inocencia,
ese brillo en tus ojitos llenos de ganas de vivir, de asombro y curiosidad, de energía, de amor, ese brillo de alegría y entusiasmo, de confianza en los demás, que no conocen la maldad de este mundo, esa mirada tierna, que sabe lo que es ser amada y que no ha conocido la injusticia y el dolor del alma, que no entiende de discriminaciones, envidias, ni rencores.
Ese brillo en tus ojitos, que ilumina mis días y mis noches, y a través de esos ojitos puedo ver tu corazón de niña, inocente, cándida, transparente y tu mirada me transmite paz, dándole sentido al sinsentido, fuerzas que me impulsan a seguir, recordándome que la vida es maravillosa y que soy muy amada.
martes, 30 de diciembre de 2014
MIS (NO)PROPÓSITOS PARA ESTE NUEVO AÑO
Otro nuevo año ya esta aquí, otro viaje más alrededor del sol, me gusta la idea de ver la vida como un viaje, un viaje que tienes etapas y momentos, y el año nuevo es una de esas paradas perfectas que nos permiten evaluar, parar un rato en este viaje y analizar lo bueno, lo malo y lo feo y ser agradecido. Y si la vida es un viaje, hacia dónde voy?, cuál es mi destino? tener metas realistas que nos impulsen y como mamá una de ellas para mí es ser mejor mamá de lo que fuí el año anterior, no para echarme culpas encima sino para aprender de la experiencia, rectificar algunas cosas y reorientarme. Esto es lo bueno de estas fechas que podemos mirar atrás agradecidos por todo lo bueno, pero porque no también por lo no tan bueno, esas cosas que nos llevan al límite muchas veces terminan siendo nuestras más grandes lecciones en la vida y considerando esto, seguir adelante. El pasado está allí, no se borra, no se puede cambiar pero el futuro si lo podemos construir, realizando cambios, un día a la vez. No soy muy fan de realizar propósitos de año nuevo pues ya sabemos que en la mayoría de casos sólo quedan en buenos deseos, en vez de decir qué cosas haré el próximo año, diré qué cosas NO haré.
martes, 23 de diciembre de 2014
LO QUE AMO DE LA NAVIDAD
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